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a contracorriente

Muchas veces hacer lo correcto no es lo más fácil. Ni lo más cómodo. A veces toca mantener una postura aunque no guste, aunque otros no lo entiendan o aunque eso te deje solo por un tiempo. Esta frase de Juana de Arco lo resume bastante bien: “Defiende lo que es correcto, incluso si eso significa estar solo”. La montaña te recuerda algo parecido. Hay tramos que tienes que hacer por ti mismo, confiando en tus pasos y en lo que sabes. Al final, quedarse tranquilo con uno mismo vale mucho más que seguir al resto solo por encajar.

El tren de los sueños



Te encontraron al amanecer
aún llevabas minifalda y el pelo suelto
no fue difícil seguir
tu rastro por las aceras que llevan al puerto

Vivías de bar en bar
buscabas velocidad a cualquier precio
te marchaste un atardecer
con un cielo naranja fuerte y rojo intenso

y las nubes sin llover
y los truenos desde aquí te mandan besos
las gotas de lluvia al caer
se confunden con tus lagrimas en el suelo

Vuela arriba, vuela alto
ya no mires hacia atrás y llega lejos
que aquel billete de tren
aún te espera en la estación de los sueños

Perdiste el tren

Saliste al atardecer
vestías tacones altos y el pelo suelto
volabas de bar en bar
buscabas amistad a cualquier precio

Y en la estación te encontraron
con un fajo de billetes en el pecho
descansabas en un banco
así esperabas el tren de los sueños

Vuela arriba, vuela alto
ya no mires hacia atrás y llega lejos
que aquel billete de tren
aún te espera en la estación de los sueños