En portada

a contracorriente

Muchas veces hacer lo correcto no es lo más fácil. Ni lo más cómodo. A veces toca mantener una postura aunque no guste, aunque otros no lo entiendan o aunque eso te deje solo por un tiempo. Esta frase de Juana de Arco lo resume bastante bien: “Defiende lo que es correcto, incluso si eso significa estar solo”. La montaña te recuerda algo parecido. Hay tramos que tienes que hacer por ti mismo, confiando en tus pasos y en lo que sabes. Al final, quedarse tranquilo con uno mismo vale mucho más que seguir al resto solo por encajar.

Lágrimas. Cada uno por su lado.



Tanto tiempo he esperado una señal... Un camino, una sonrisa, otra oportunidad.
Cada paso hacia adelante es hacia atrás, otra mañana nuestra historia sigue igual.

Me pedías que compusiera una canción de amor, aquí la tienes, creo que tienes razón.
Lo he pensado y es mucho mejor así. Darnos tiempo, Tú por aquí y yo por allí.

No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi.
Prefiero irme, prefiero irme.
No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi
que seas feliz. Tengo que irme.

Sin despertarte, sin levantar la voz, cerré la puerta, dejé tus llaves en el buzón.
Ni una nota, ni un mensaje en nuestro adiós, lo que te digo, lo tienes en tu canción.

No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi.
Prefiero irme, prefiero irme.
No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi
que seas feliz. Tengo que irme.

A ti y a mí, nos quedan besos por robar, nos quedan cosas por contarnos,
Un mundo por viajar, y un cielo para imaginarlo.
Nos quedan mares por cruzar, mil caminos para caminarlos,
y sin embargo, mira, cada uno por su lado

No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi.
Prefiero irme, prefiero irme.
No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi
que seas feliz. Tengo que irme.

No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi.
Prefiero irme, prefiero irme.
No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi
que seas feliz, que seas feliz. Tengo que irme.

No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi.
Prefiero irme, prefiero irme.
No quiero más lágrimas, ni una sola lágrima por mi

que seas feliz, que seas feliz. Tengo que irme.