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Larga vida al Gran Premio de Zahara

Por estas fechas estábamos ultimando los detalles de las carreras de caballos de Zahara. Después de un año de patrocinadores, presupuestos, equipos, logos, carteles y dossieres, mirábamos de reojo el parte meteorológico. "No dan agua. La marea de 10.30 h a 13.00 h con un 0.45 % de coeficiente." Este año no hay carreras. Me quedo con el buen sabor de boca de las pasadas ediciones, con el interés de un equipo que, después de 10 grandes premios, sigue siendo el mismo y siempre ha confiado en mi. A pesar de mi mal humor. Un evento que se ha realizado por todos los que hemos estado involucrados, con cariño, sudor y mucho amor. Volverán los caballos a competir en la arena de Zahara. Sólo espero que no lo organice la IA. Larga vida al Gran Premio de Zahara.

Vivir como las flores


- Maestro, ¿qué debo hacer para no quedarme molesto? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro. 

- ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro. 

- Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo. 

- Pon atención a esas flores -continuó el maestro, señalando unos lirios 
que crecían en el jardín. Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas. Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos. 

Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse... 
Ejercita entonces, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien. 

Ésto, es vivir como las flores.