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Nonnas

Una película tierna que pretende llevarnos hacia el mundo tradicional italiano de Staten Island, New York. Después de una pechá de documentales de asesinos en serie (me dio por ahí como a quien le da por jugar al paddle), he pasado un rato muy agradable viéndola. Seguro que tiene deficiencias, que el reparto no sea acertado, que cae en tópicos narrativos, etc. Pero me ha gustado y considero que merece la pena verla un finde.

¿Será posible que yo un día vuelva a amarte?

Él esta tumbado, medio tirado en el sillón. La camiseta sin mangas, deja notar una enorme barriga cervecera. Con los pantaloncitos cortos y las zapatillas de dedo, sus peludas piernas descansan sobre el cojín del suelo. La barba no afeitada del fin de semana, el brillo del sudor en su cara y el poco pelo que le queda despeinado, terminan de describir la estampa.

En la mano, una cerveza. En la otra, el mando del televisor. En la mesa, dos latas de cerveza ya vacías, el cenicero lleno y un plato con cáscaras de cacahuetes. El cigarrillo, colgando de la comisura de la boca. Viendo el partido de fútbol en la televisión, apenas dice ni hace nada si no es para acordarse de la familia del árbitro.

Ella sale de su habitación, monísima, guapa, elegante, arreglada y perfumada, pasa por delante de él cuando le pregunta:

- ¿Adonde vas tan empingorotada?

Ella le contesta:

- A dar un paseo con mis amigas

Antes de salir por la puerta, se detiene un momento, se queda mirando el lamentable cuadro y se hace, en alto, esta pregunta:

- ¿Será posible que yo un día vuelva a amarte?

A lo que él, sin apartar los ojos del televisor, responde:

- Y tú, ¿cuándo cojones has estado en Marte?

Enviado por Erick, desde Madrid. ¡Un abrazo!