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a contracorriente

Muchas veces hacer lo correcto no es lo más fácil. Ni lo más cómodo. A veces toca mantener una postura aunque no guste, aunque otros no lo entiendan o aunque eso te deje solo por un tiempo. Esta frase de Juana de Arco lo resume bastante bien: “Defiende lo que es correcto, incluso si eso significa estar solo”. La montaña te recuerda algo parecido. Hay tramos que tienes que hacer por ti mismo, confiando en tus pasos y en lo que sabes. Al final, quedarse tranquilo con uno mismo vale mucho más que seguir al resto solo por encajar.

¡Hola fondo norte! Un bonito recuerdo en blanco y negro.

Ibamos los tres, Alex, Jose y yo, a ver al Madrid de las grandes citas.
Bandera, pipas, bocata y bota de vino. De pié, como se iba antes al futbol.
Al fondo norte del Bernabéu, ya que el sur estaba tomado por los Ultras.

Todo el encuentro, los 90 minutos, tuve que estar de lado. No cabía un alma.
Una gran nube en forma de columna, mezcla de vapor de agua y humo, ascendía hacía el cielo iluminada por unos gigantescos focos halógenos que convertían en verde eléctrico la superficie del terreno de juego.

¡Madrid, Madrid...! El Madrid de La Quinta del Buitre. Enfrente, la bestia negra.
Quedamos eliminados por los alemanes, como venía siendo habitual. Un partidazo.

En fin. La bandera recogida, abrigados para no coger frío, con apenas voz y cabizbajos, de vuelta por la calle General Perón, pensábamos una y otra vez por qué siempre que nos tocaba, nos eliminaba el Bayern.

El Bayern de Münich.

Así era fútbol.