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a contracorriente

Muchas veces hacer lo correcto no es lo más fácil. Ni lo más cómodo. A veces toca mantener una postura aunque no guste, aunque otros no lo entiendan o aunque eso te deje solo por un tiempo. Esta frase de Juana de Arco lo resume bastante bien: “Defiende lo que es correcto, incluso si eso significa estar solo”. La montaña te recuerda algo parecido. Hay tramos que tienes que hacer por ti mismo, confiando en tus pasos y en lo que sabes. Al final, quedarse tranquilo con uno mismo vale mucho más que seguir al resto solo por encajar.

A veces el miedo







A veces el miedo se apodera de ti, te come cada cachito de ilusión, se mete entre tus venas y no te deja actuar, te bloquea cada movimiento, te congela el corazón y solo piensas en huir.

Quizás sea el miedo a lo desconocido, otras veces el miedo a fallar y, quien sabe, hasta el miedo a ser feliz puede lograr que no lo consigues.

Ese enemigo siempre va a estar ahí, el miedo va a intentar que no persigas tus sueños y que no te sumerjas en lo desconocido.

Es ahí, cuando el corazón debe cobrar protagonismo y debe guiar al cuerpo, los impulsos deben salir a la luz y el miedo, asfixiado entre tantas ganas, acabara desapareciendo.

Y lo mas importante, no dejes que el miedo te separe de personas.