En portada

Larga vida al Gran Premio de Zahara

Por estas fechas estábamos ultimando los detalles de las carreras de caballos de Zahara. Después de un año de patrocinadores, presupuestos, equipos, logos, carteles y dossieres, mirábamos de reojo el parte meteorológico. "No dan agua. La marea de 10.30 h a 13.00 h con un 0.45 % de coeficiente." Este año no hay carreras. Me quedo con el buen sabor de boca de las pasadas ediciones, con el interés de un equipo que, después de 10 grandes premios, sigue siendo el mismo y siempre ha confiado en mi. A pesar de mi mal humor. Un evento que se ha realizado por todos los que hemos estado involucrados, con cariño, sudor y mucho amor. Volverán los caballos a competir en la arena de Zahara. Sólo espero que no lo organice la IA. Larga vida al Gran Premio de Zahara.

Sólo el que arriesga puede ser libre.


Reír es correr el riesgo de parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Acercarse a otro ser es arriesgarse a comprometerse.
Mostrar emoción es arriesgar que se te conozca.
Someter a la gente tus ideas y sueños, es ponerlos en riesgo.

Amar es correr el riesgo de no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
En toda esperanza hay el riesgo del desespero.
En todo intento, el riesgo de fracasar.

Pero los riesgos se han de tomar, porque el mayor peligro en esta vida es no arriesgar nada.
Porque el que no arriesga nada, nada hace.
Nada tiene.
Nada es.

Sólo el que arriesga puede ser libre.