En portada

Muchas felicidades, Rita, ¡te quiero muchísimo!

Hoy mi Rita cumple 13 años. Muy cariñosa, sensible y obediente, me ha acompañado a casi todas las montañas que he subido y a muchas de mis aventuras. Es muy obediente y con mucho carácter. No se lleva bien con Berta, porque es muy celosa, pero adora a Burton, el teckel de Rosario Troncoso y deja que le de besitos en el morro. Cuánta suerte he tenido. Hoy toca hueso. Muchas felicidades, Ritita, ¡te quiero muchísimo, gracias por haberme adoptado!

Sólo el que arriesga puede ser libre.


Reír es correr el riesgo de parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Acercarse a otro ser es arriesgarse a comprometerse.
Mostrar emoción es arriesgar que se te conozca.
Someter a la gente tus ideas y sueños, es ponerlos en riesgo.

Amar es correr el riesgo de no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
En toda esperanza hay el riesgo del desespero.
En todo intento, el riesgo de fracasar.

Pero los riesgos se han de tomar, porque el mayor peligro en esta vida es no arriesgar nada.
Porque el que no arriesga nada, nada hace.
Nada tiene.
Nada es.

Sólo el que arriesga puede ser libre.