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Nonnas

Una película tierna que pretende llevarnos hacia el mundo tradicional italiano de Staten Island, New York. Después de una pechá de documentales de asesinos en serie (me dio por ahí como a quien le da por jugar al paddle), he pasado un rato muy agradable viéndola. Seguro que tiene deficiencias, que el reparto no sea acertado, que cae en tópicos narrativos, etc. Pero me ha gustado y considero que merece la pena verla un finde.

Los políticos me dan lástima. No se salva ni uno.

Cuando llega el periodo electoral compruebo la sarta de mentiras con que nos regalan todos y cada uno de los representantes de la clase política. No puedo más que sentir lástima.

Promesas y mentiras que saben que no van a cumplir, listas y deseos que saben de sobra que son mentira, a ellos les deben pesar. Les deben de pesar igual que al mal estudiante que acude a un examen que no ha preparado, con la necesidad de engañar. De copiar.

Sé de lo que hablo porque he sido uno de esos malos estudiantes, experimentando una y otra vez esa angustiosa sensación que no deseo volver a sentir. Sensación de angustia y de necesidad de la mentira para sobrevivir, sensación de suciedad espiritual como forma de vida, sensación de traspantojo de la vida real y de tener que fingir y disimular así un día y otro día más.

Me dan verdadera lástima todos cada uno de los políticos, y los que trabajan en la política que nos han tocado. No se salva ni uno.