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Larga vida al Gran Premio de Zahara

Por estas fechas estábamos ultimando los detalles de las carreras de caballos de Zahara. Después de un año de patrocinadores, presupuestos, equipos, logos, carteles y dossieres, mirábamos de reojo el parte meteorológico. "No dan agua. La marea de 10.30 h a 13.00 h con un 0.45 % de coeficiente." Este año no hay carreras. Me quedo con el buen sabor de boca de las pasadas ediciones, con el interés de un equipo que, después de 10 grandes premios, sigue siendo el mismo y siempre ha confiado en mi. A pesar de mi mal humor. Un evento que se ha realizado por todos los que hemos estado involucrados, con cariño, sudor y mucho amor. Volverán los caballos a competir en la arena de Zahara. Sólo espero que no lo organice la IA. Larga vida al Gran Premio de Zahara.

Alerta naranja





















La chimenea sigue muerta, apagada. El sofá se antoja demasiado grande. La mesa del salón, ordenada. Sin papeles, bolsas ni platos. Hay chocolate en la despensa, y en la nevera todos los alimentos me resultan familiares. Sota, caballo y rey.

No soy original. La aceptación es para cobardes, débiles. Ahora, en mi alma llueve demasiado, calando hasta las entrañas. Alerta naranja.

Bajo esa lluvia que vierten sobre mi sus estrellas, volveré a intentar dormir fundiendo las horas a negro. Y así, otro día más y otro día menos. Lo mismo. Sin historia.