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Muchas felicidades, Rita, ¡te quiero muchísimo!

Hoy mi Rita cumple 13 años. Muy cariñosa, sensible y obediente, me ha acompañado a casi todas las montañas que he subido y a muchas de mis aventuras. Es muy obediente y con mucho carácter. No se lleva bien con Berta, porque es muy celosa, pero adora a Burton, el teckel de Rosario Troncoso y deja que le de besitos en el morro. Cuánta suerte he tenido. Hoy toca hueso. Muchas felicidades, Ritita, ¡te quiero muchísimo, gracias por haberme adoptado!

En el camino aprendí

En el camino aprendí, que llegar alto no es crecer,
que mirar no siempre es ver ni que escuchar es oír
ni lamentarse sentir, ni acostumbrarse, querer...

En el camino aprendí que estar solo no es soledad,
que cobardía no es paz ni ser feliz, sonreír
y que peor que mentir es silenciar la verdad.

En el camino aprendí que puede un sueño de amor,
abrirse como una flor y como esa flor morir,
pero en su breve existir, fue todo aroma y color.

En el camino aprendí, que ignorancia no es no saber,
ignorante es ese ser cuya arrogancia más vil,
es de bruto presumir y no querer aprender.

En el camino aprendí que la humildad no es sumisión,
la humildad es ese don  que se suele confundir.
No es lo mismo ser servil  que ser un buen servidor.

En el camino aprendí,  que la ternura no es doblez,
ni vulgar la sencillez ni lo solemne verdad,
vi al poderoso mortal  y a idiotas con altivez.

En el camino aprendí  que es mala la caridad
del ser humano que da  esperando recibir,
pues no hay defecto más ruin que presumir de bondad.

En el camino aprendí, que en cuestión de conocer, de razonar y saber,
es importante, entendí, mucho más que lo que vi
lo que me queda por ver...

Rafael Amor.