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Baelo Claudia: una joya romana frente al Atlántico

En la costa de Cádiz, junto a la espectacular playa de Bolonia, se encuentra Baelo Claudia, uno de los yacimientos romanos más importantes y mejor conservados de España. Fundada a finales del siglo II a.C., esta antigua ciudad romana tuvo una intensa actividad comercial gracias a su conexión marítima con el norte de África. Su principal riqueza provenía de la producción de garum, una salsa elaborada con pescado muy apreciada en todo el Imperio Romano. Hoy, recorrer Baelo Claudia es una experiencia única. El visitante puede caminar entre las antiguas calles y descubrir espacios emblemáticos como el foro, la basílica, el teatro romano, los templos y las antiguas factorías de salazón, todo ello con el mar como telón de fondo. Además de su enorme valor histórico, el enclave destaca por su entorno natural privilegiado. La cercanía de la playa de Bolonia y las dunas convierten la visita en una combinación perfecta entre cultura, historia y naturaleza. Qué ver en Baelo Claudia Teatro romano F...

Akchour, las escondidas cascadas el Rif

Este verano nos sorprendió con momentos mágicos, y uno de los más especiales fue descubrir Akchour, un lugar que parece sacado de un cuento. Escondido entre montañas, este rincón marroquí conserva una esencia auténtica, local y profundamente tradicional. Allí, el río serpentea tranquilo, formando pequeñas cascadas de agua helada y transparente donde familias y viajeros se dan un respiro del calor.

A lo largo de la orilla, el aire se impregna con los aromas de la cocina casera: tallines recién hechos, ensaladas coloridas y cuscús preparado a fuego lento, con leña y carbón recogidos de los bosques cercanos. Comer junto al agua, con los pies en el río y el murmullo de fondo, es una experiencia que alimenta cuerpo y alma.

Caminamos río arriba durante más de una hora, explorando senderos rodeados de vegetación exuberante. No llegamos ni a la cascada principal ni al famoso Puente de Dios, pero eso solo nos da una buena excusa para volver. Y créeme, volveremos.

Cerramos el día con un té caliente servido en vaso de cristal, como manda la tradición. Sencillo, perfecto.