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Nadie me ha querido más de frente.

Tiene el alma limpia, sana, transparente como el agua del Cabo de Gata, y esmeralda como su color favorito. Me resulta fácil ver lo bonito cuando vamos de la mano. Aunque en mis mañanas amanezcan nubes de tormenta, ella siempre me ve bien. Me toca intentar ser mejor cada día por ella, por mi y por lo que nos queda. A su lado, Siempre Amanece.

Visitas que alegran el alma

En Zahara, fuera de temporada, antes de la lluvia y con viento de levante.
Se calienta el alma. A veces creo que no me merezco tanto bueno.