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a contracorriente

Muchas veces hacer lo correcto no es lo más fácil. Ni lo más cómodo. A veces toca mantener una postura aunque no guste, aunque otros no lo entiendan o aunque eso te deje solo por un tiempo. Esta frase de Juana de Arco lo resume bastante bien: “Defiende lo que es correcto, incluso si eso significa estar solo”. La montaña te recuerda algo parecido. Hay tramos que tienes que hacer por ti mismo, confiando en tus pasos y en lo que sabes. Al final, quedarse tranquilo con uno mismo vale mucho más que seguir al resto solo por encajar.

En esta imagen observamos dos animales.

Uno de ellos, de inocente aspecto y de sangre fría, es suave. Pero su piel es sumamente venenosa y urticante. Huye del frío y de las estaciones menos calurosas ocultándose en su guarida, y cesando casi en su totalidad cualquier tipo de actividad. Sin embargo, en cuanto asoman los rayos del sol, reactiva su vida y comienza de nuevo su frenética existencia. Animal anfibio que adora el agua y no puede vivir sin ella, atrapa a sus presas y sacia su hambre con su lengua asesina.

El otro es un sapo.